Un proyecto que tiene como objetivo mejorar la infraestructura del hospital San Vicente de Paúl de Salento, Quindío, ha causado preocupación entre algunos habitantes de esta localidad debido a que tendrán que intervenir la actual sede del centro hospitalario.
«Mejorar las condiciones del hospital no debería implicar destruir y acabarlo todo para conseguir algo mejor. Parte de la infraestructura física del hospital, nos guste o no, es Bien de Interés Cultural (BIC) del orden municipal y por ende sujeto de protección y salvaguarda», manifestó Eugenia Pineda, integrante de la fundación Bahareque de Salento.

Declaraciones de Eugenia Pineda, integrante de la fundación Bahareque de Salento
Además, Eugenia Pineda señaló, «Antes de pensar en demoler y arrasar lo existente, deberíamos pensar un poco en la identidad, en la restauración de un BIC, que además de ponerlo a tono con los servicios en salud para residentes y población flotante, ofrezca un plus por ser un icono patrimonial de más de 100 años de construido, que conserva la memoria de ser el hospital más antiguo del departamento.”
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Por su parte, se conoció que la secretaria de Planeación y Obras públicas del municipio, Valentina Suarez, expresó que se realizó una consulta ante el Ministerio de Cultura, el departamento y el municipio para verificar si esta vivienda donde funciona el hospital es Bien de Interés Cultural, pero se corroboró que no lo es.

Sobre esto, la secretaria de Planeación y Obras Púbicas del municipio declaró, «Aunque es una casa que se encuentra en el centro histórico del municipio, no es Bien de Interés Cultural. Pese a esto vamos a conservar la arquitectura tradicional, pero es imposible preservar estructuras que están a punto del colapso, de hecho, tenemos cinta amarilla en una parte de la fachada porque está en riesgo.”
El proyecto que tiene un presupuesto de aproximadamente 7.600 millones de pesos, se encuentra en fase 3, y se manifiesta que el proceso se ha demorado mucho tiempo, ya que se han tenido que efectuar varias modificaciones estructurales por la necesidad de conservar el patrimonio arquitectónico.
Cortesía: El Tiempo
