El nuevo automotor con el sello del SENA, que está transitando las calles de Cali, fue construido por la iniciativa del Centro de Diseño Tecnológico Industrial (CDTI), El Podaje (Distrito de Aguablanca) y la Universidad del Valle y es como una idea de crear un prototipo excelente para Colombia.
El costo del vehículo es de unos 40 millones en conversión con la gasolina, sin embargo, se espera que esa cifra sea recuperada en unos 2 años, debido al bajo costo que tienen los eléctricos.

La ciudad de Cali fue la vitrina del primer carro eléctrico que hicieron en el SENA, en el cual se demoraron 400 horas de trabajo y necesitaron un equipo de aprendices e instructores de la Regional Valle, para su trasformación, de un automotor convencional a uno eléctrico.
Esta modificación consistió en hacer el desmonte de toda la estructura de combustión a gasolina de un Kia Soul y se realizó el cambio a un sistema eléctrico, que cuenta con 27 celdas y 125 kilos, con un motor de 15 kilovatios, que puede mover 2 toneladas.
Oscar Enrique Muñoz González, el instructor de mantenimiento mecatrónico del CTDI, dijo: “lo que hicimos fue un retrofit –reacondicionamiento– que consistió en la actualización tecnológica del tren de potencia de un vehículo para volverlo eléctrico, haciendo que ganara autonomía energética y que contrarrestara la acción de gases contaminantes y el ruido, por lo que beneficia el medioambiente”.
También el instructor del área automotriz del CDTI, Jaiber Arias Solarte dijo, que los automotores eléctricos tienen mejor eficiencia en un 80 % que un vehículo de gasolina por el calor, el rozamiento y otros aspectos que gastan el combustible al liberar gases, mientras que en los automóviles que son eléctricos, toda la energía se consume solo al moverse el coche.
Muestran diferencia entre el Kia Soul de gasolina y eléctrico, el segundo remodelado por el SENA:
También te puede interesar: La Armada Nacional logró la interceptación de tres botes con 47 migrantes en el Urabá Antioqueño
Por otra parte, en el país hay muchas empresas que se especializan en realizar este tipo de conversiones, pero la diferencia que tiene con este modelo que hizo la Universidad del Valle y el SENA, es que los instructores y aprendices tuvieron muy en cuenta los conceptos de la ingeniería e instalaron tecnologías que permiten que el vehículo sea más confiable y sea una base para el prototipo que se debería usar en Colombia.
Además, el profesor de la Universidad del Valle, José Luis Oslinger Gutiérrez, el doctor en ingeniería y también integrante del Grupo en Conversión de Energía, expuso: “junto con el enorme potencial de conocimiento generado y que se intercambió en esta experiencia, ahora, con el carro ya en marcha, podremos hacer mediciones de movilidad, por ejemplo, sobre velocidad y potencia, para validar ciclos de conducción y normas que hoy no existen en el país, pues solo existen las de Europa o EE. UU.”.
En este proyecto participaron unos 80 aprendices, del área de soldadura, mecatrónica, diseño y automotriz, en un proyecto que estaba acabando en septiembre del 2020.
Uno de ellos, el aprendiz Jerson Camilo Díaz Martínez, de la tecnología en mecatrónica del CDTI, dijo que haber participado en este proyecto es una alegría, que agradece ese privilegio que le dio el SENA, en donde participo en la modificación de las cajas, las baterías, la modulación eléctrica y el cableado, y que sabe que haber estado allí les abre muchas puertas a él y a los demás aprendices que estuvieron con él.
Finalmente, se espera que este año se vendan 6,4 millones de autos eléctricos que no contaminen, lo que haría que los automotores eléctricos en Colombia aumenten un 98 % comparado con el 2020.
Por: Valentina Berrío
